YOUTH-GEMs: aunar esfuerzos para mejorar el bienestar de las personas jóvenes

El proyecto europeo de 5 años YOUTH-GEMs pretende descifrar la interacción gen-ambiente que influye en las trayectorias de salud mental de los jóvenes. Hablamos con Lauren Fromont, del EGA-CRG, y responsable de uno de los paquetes de trabajo.

Participantes en la reunión anual del proyecto YOUTH-GEMs en el PRBB.

En los últimos tiempos ha quedado dolorosamente claro que el entorno en el que nos encontramos influye enormemente en nuestro bienestar mental; pero además, la forma en que influye puede depender de nuestra composición genética, siendo algunas personas más susceptibles que otras.

YOUTH-GEMs, un proyecto de la UE de 5 años de duración, pretende descifrar esta «interacción gen-ambiente» durante la adolescencia – el periodo más crítico, ya que más del 75% de las personas experimenta problemas de salud mental antes de cumplir los 24 años.

El proyecto cuenta con la colaboración de 18 socios de España, Irlanda, Reino Unido, Países Bajos, Estonia, Croacia, Serbia, Alemania, Italia y Australia. Y lo que es más importante, incluye la voz de los propios jóvenes.

«Es increíble pensar que un grupo tan grande y experimentado de investigadores y profesionales de la medicina se interese por lo que los jóvenes tenemos que decir. Realmente sientes la conexión entre personas apasionadas por la salud mental y que trabajan conjuntamente con el objetivo de mejorar la experiencia en el área de la salud mental de los jóvenes. Me sentí acogida y escuchada»

Inês (23 años), miembro de Euro Youth Mental Health

El consorcio internacional que respalda el proyecto se reunió a mediados de octubre en el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (PRBB) para celebrar su reunión anual de investigación. Hablamos con Lauren Fromont, Gestora de Programa en el Centro de Regulación Genómica (CRG), que dirige el paquete de trabajo «Gestión de datos» del proyecto.

Lauren Fromont, Gestora de programa en el EGA-CRG y miembro del proyecto YOUTH-GEMs

¿Cuál es el objetivo del proyecto?

El proyecto YOUTH-GEMs estudia los factores genéticos y ambientales que influyen en las trayectorias de salud mental de los jóvenes de entre 12 y 24 años. Mediante el autoconocimiento, la detección precoz y – en caso necesario – las intervenciones, esperamos prevenir o aliviar el sufrimiento mental.

Cuando dices «salud mental», ¿a qué te refieres? ¿Hablamos de trastornos psiquiátricos, o también de burnout, ansiedad,…?

En este proyecto, estamos considerando la salud mental en general, como un estado de bienestar mental que nos permite hacer frente a los acontecimientos de la vida. Cualquier joven que acuda a un centro de atención primaria miembro del consorcio e informe de un problema de salud mental será considerado para participar en este estudio.

¿Por qué centrarse especialmente en las personas de 12 a 24 años?

Hay varias motivaciones para ello. Por supuesto, una social: uno de cada siete jóvenes declara tener problemas de salud mental, según la OMS (Organización Mundial de la Salud). La pandemia de Covid-19 empeoró la situación… Son cifras alarmantes. Sin embargo, no podemos limitarnos a aplicar a los jóvenes lo que sabemos de los adultos, ya que las condiciones ambientales y sociales son muy diferentes, al igual que la biología. Es durante la juventud cuando el cerebro se desarrolla rápidamente y sigue siendo muy «plástico». Por desgracia, aún no sabemos cómo cambia exactamente el cerebro, qué células cerebrales se ven afectadas y qué factores pueden prevenir las enfermedades mentales o incluso provocarlas.

Nos centramos en los jóvenes de 12 a 24 años porque durante esta edad el cerebro se desarrolla rápidamente, y muchos factores genéticos y ambientales pueden afectar a la salud mental.

Analizáis la interacción gen-ambiente; ¿conocemos el peso relativo de cada uno en las enfermedades mentales?

Lo que sabemos es que el neurodesarrollo es un proceso dinámico que resulta de una interacción constante entre genes y entorno (y, si se me permite, «azar»). Tenemos algunas pistas sobre trastornos graves, por ejemplo la interacción del consumo de drogas con un polimorfismo del gen AKT1 en el desarrollo de la psicosis, o las interacciones entre el gen transportador de la serotonina y el maltrato infantil en el desarrollo del trastorno depresivo persistente. Pero las pruebas reunidas hasta ahora deben tomarse con pinzas: necesitamos poder reproducirlas y probarlas con más datos. Nuestro proyecto, sin embargo, no se centra en los riesgos de enfermedades concretas, sino en la evolución de la salud mental a lo largo del tiempo.

¿Y cómo tenéis pensado estudiarlo?

El punto fuerte del proyecto es que aborda esta cuestión desde muchos ángulos. Estamos reutilizando datos existentes para entrenar modelos predictivos de IA, y luego recopilaremos datos longitudinales con 1000 individuos en Europa, y otros 1000 en Australia. Estos datos se utilizarán para perfeccionar los modelos y proporcionar – esperamos – una mejor comprensión de las trayectorias de la salud mental. Se ofrecerá la participación a jóvenes que busquen ayuda por primera vez. Un subgrupo de 100 participantes utilizará también una aplicación, creada conjuntamente con jóvenes expertos en salud mental, que ayudará a seguir más variables, desde las interacciones sociales hasta la movilidad. Por último, también analizaremos células cerebrales de personas fallecidas y cultivaremos células cerebrales humanas en el laboratorio.

Cuando se manejan datos susceptibles como éstos, es especialmente importante tener cuidado con las cuestiones éticas, de privacidad y de seguridad. ¿Cómo las abordáis?

Manejamos datos extremadamente sensibles. No sólo sería posible identificar a individuos, sino, en el caso de los datos genéticos, ¡toda su genealogía! En el European Genome-phenome Archive (EGA), nuestra misión es mantener la seguridad de los datos y, al mismo tiempo, permitir que se compartan sólo en la medida necesaria para el bien de la sociedad. Caminamos por una línea muy fina para navegar por este dilema ético… Afortunadamente, podemos confiar en las normativas europeas, como la GDPR, y el proyecto cuenta con un asesor ético de la Universidad de Maastricht. Por supuesto, cada participante da su consentimiento informado para que sus datos se utilicen en el proyecto, y también para que estén disponibles para un uso secundario en condiciones específicas.

Nuestro objetivo en EGA, y para este proyecto, es mantener la seguridad de los datos al tiempo que se permite compartir sólo lo necesario para el bien de la sociedad.

Entiendo que necesitáis trabajar con personas expertas de diferentes campos…

Muchos: personas especializadas en IA, en tecnología digital, en salud mental, investigadoras e investigadores clínicos, personas que padecen enfermedades mentales, especialistas en ética biomédica, en cuestiones éticas y jurídicas, y científicos y científicas sociales trabajarán juntos para garantizar que la aplicación satisfaga las necesidades y expectativas de todas las personas implicadas.

También nos centraremos en que la aplicación sea justa, no discriminatoria, transparente y fácil de entender. Queremos crear una herramienta que sea segura y ética para todos los y las adolescentes que la usen, y que cumpla todas las leyes y normativas pertinentes.

¿Cuál es tu función concretamente?

Como todos los grandes proyectos de investigación financiados por la UE, el proyecto se divide en distintas subtareas denominadas «paquetes de trabajo» (workpacks), dirigidas por un socio del proyecto designado.

Yo estoy a cargo del paquete de trabajo sobre gestión de datos, cuyo objetivo es garantizar que los datos cumplan los principios FAIR (Findable-Accessible-Interoperable-Reusable, o Localizable-Accesible-Interoperable-Reutilizable). Aprovechando la experiencia del European Genome-phenome Archive, coordino grupos para tomar las decisiones adecuadas para asegurar estos objetivos. ¡Es más fácil decirlo que hacerlo! Afortunadamente, contamos con un maravilloso equipo de curadores de datos clínicos (Aldar Cabrelles y Marta Huertas) que participan activamente en esta tarea. Mi tarea también incluye asegurarme de que los datos sean accesibles a la comunidad investigadora (manteniendo a salvo la información personal y sensible). Todas estas tareas serán útiles para el proyecto, pero también tienen como objetivo garantizar la sostenibilidad y replicabilidad de la investigación realizada en Youth-GEMs.

¿Qué dificultades específicas relacionadas con la gestión de datos tiene este proyecto?

Un resultado específico de la gestión de datos es la elaboración de un modelo de datos, que es básicamente un conjunto de normas y definiciones que debe seguir la organización de los datos; se trata de un paso esencial para que los datos sean interoperables. Pero, en este proyecto, esto plantea dos retos. En primer lugar, la ambición del proyecto de reunir muchos tipos de datos diferentes es lo que también dificulta su gestión. Tenemos datos recogidos a través de cuestionarios, por teléfono, así como datos genómicos y medioambientales, por no hablar de los historiales médicos electrónicos… ¡muchos de los cuales están incluso en diferentes idiomas! Encontrar una solución única y que encaje con todos los tipos de datos es una tarea imposible, pero intentaremos elaborar un modelo que cubra la mayor parte de ellos. En segundo lugar, hay pocas normas establecidas en el campo de la salud mental. Así que probablemente tendremos que ser creativos y ofrecer una solución original.

¿Cuáles fueron los aspectos más destacados de la reunión anual que se celebró en el PRBB?

Fueron dos días repletos de actualizaciones, debates y próximos pasos de los distintos paquetes de trabajo. Los jóvenes expertos estuvieron presentes para hacer preguntas, enriquecer los debates y aportar sus comentarios. También coordinaron un taller para formar a los socios en ciencia ciudadana.

Al finalizar el primer año del proyecto, vemos que se han llevado a cabo los preparativos necesarios en materia de gestión de datos, definición de cohortes útiles y primeros pasos en el desarrollo de herramientas clínicas y de sanidad electrónica. Esperamos con impaciencia que el próximo año se traduzca en primeras ideas para publicaciones, cuestionarios y, con suerte, resultados preliminares interesantes.
 

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