¿Por qué los virus no matan a los mosquitos que los transmiten?

Un estudio liderado por el MELIS-UPF identifica un mecanismo que permite a arbovirus como el chikungunya persistir dentro de las células de los mosquitos sin destruirlas.

Mosquito sobre la piel humana, en una imagen que ilustra la transmisión de virus como el dengue o el chikungunya por picaduras de mosquito.

Un mosquito sobre la piel humana. Algunos arbovirus, como el dengue o el chikungunya, pueden persistir dentro de los mosquitos sin destruir sus células, lo que facilita su transmisión. Foto: National Institute of Allergy and Infectious Diseases / Unsplash.

Los arbovirus necesitan a los mosquitos para pasar de una persona a otra. Pero… si estos virus pueden dañar las células humanas, ¿por qué no destruyen también las células de los mosquitos que los transportan?

Un estudio liderado por el Grupo de Virología Molecular del Departamento de Medicina y Ciencias de la Vida de la Universitat Pompeu Fabra (MELIS-UPF), dirigido por Juana Díez, apunta a que, dentro de las células de los mosquitos, el virus puede limitar la producción de proteínas virales. Es decir, puede “bajar el volumen” de su propia actividad.

La infografía compara qué ocurre cuando un arbovirus infecta otros huéspedes y cuando infecta células de mosquito. En otros huéspedes, una mayor traducción del ARN viral genera más proteínas virales y más daño celular. En el mosquito, esta traducción se reprime, se producen menos proteínas virales y la célula se mantiene intacta. Este equilibrio puede favorecer que el virus persista dentro del mosquito y continúe transmitiéndose.

Conceptos clave:

  • ¿Qué es un arbovirus? Un arbovirus es un virus transmitido por artrópodos, como mosquitos o garrapatas. Algunos ejemplos son los virus del dengue, el chikungunya o el virus del Nilo Occidental.
  • ¿Qué significa “traducción” del ARN? La traducción es el proceso por el cual la célula lee la información del ARN y fabrica proteínas. En una infección, algunos virus utilizan este proceso para producir sus propias proteínas virales.

Bajar el volumen de la actividad viral

El trabajo, publicado en PLOS Biology, muestra que en las células de los mosquitos el virus puede acumular ARN viral, pero no necesariamente traducirlo en grandes cantidades de proteínas. En otras palabras: el virus sigue presente, pero su actividad queda parcialmente controlada. Este proceso se conoce como represión de la traducción.

Si el virus destruyera rápidamente las células del mosquito, también perdería su vehículo de transmisión. Por eso el virus utiliza la represión de la traducción, lo que le permite mantener una infección persistente y seguir dentro del insecto sin causarle un daño inmediato.

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