Juana Díez (DCEXS-UPF): «Ofrecemos informes científicos que ayuden a tomar decisiones informadas sobre políticas de salud»

Hablamos con la viróloga del DCEXS-UPF, sobre el Grupo Colaborativo Multidisciplinar para el Seguimiento Científico de la COVID-19, del que forma parte junto con otras personas expertas en ciencias de la salud en ISGlobal, IMIM y otros centros y hospitales de Cataluña.

La viróloga Juana Díez nos habla del Grupo Colaborativo Multidisciplinar para el Seguimiento Científico de la COVID-19 (GCMSC).

Juana Díez Antón es investigadora principal del Laboratorio de Virología Molecular del Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud, Universidad Pompeu Fabra (DCEXS-UPF) y desde hace unos meses forma parte del Grupo Colaborativo Multidisciplinar para el Seguimiento Científico de la COVID-19 (GCMSC-COVID-19), un conjunto de expertas y expertos que se reúne para dar respuestas a las muchas incógnitas que envuelven a la infección por SARS-CoV-2.

Hemos hablado con ella sobre este interesante proyecto, que ha reunido a 10 especialistas de diversos campos de las Ciencias de la Salud para afrontar, de la manera más informada posible, la crisis sociosanitaria actual.

¿Qué es el GCMSC y cómo surgió la iniciativa?

La función del Grupo Colaborativo Multidisciplinar para el Seguimiento Científico de la COVID-19 (GCMSC) es analizar y sintetizar evidencias científicas relacionadas con la COVID-19 prestando especial atención a los aspectos clave relacionados con el control de la pandemia en Cataluña. El objetivo final es que los informes generados sean de utilidad a las administraciones, entidades privadas y a la sociedad en su conjunto.

El grupo surge como iniciativa del Dr. Josep María Antón desde el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y está impulsado, además, por el Colegio de Médicos de Barcelona (COMB) y la Asociación de Entidades de Investigación de Cataluña (ACER).

El grupo está integrado por expertos de diversas disciplinas complementarias relevantes en el contexto el COVID-19, e incluye, entre otros, a personas expertas en epidemiología, como la Dra. Silvia de Sanjosé (PATH) que lidera el grupo, en infección, en pediatría, en inmunología y virología de varias instituciones incluyendo, el Hopital Clinic-UB, el Hospital del Mar, Vall d’Hebrón, ISGlobal, IrsiCaixa y la UPF.

«Como viróloga, mi aportación al grupo se basa en la perspectiva molecular de la infección.»

¿Cómo es la comunicación dentro del grupo? ¿Y con las administraciones públicas? ¿Consideráis que se está escuchando lo suficiente al GCMSC?

Nuestra dinámica de trabajo se basa en reuniones por videollamada de periodicidad frecuente en las que un especialista expone su trabajo sobre el tema que estemos tratando. A partir de ahí lo comentamos entre todas y todos y ofrecemos nuestra visión, con puntos de vista e ideas que complementen y enriquezcan la investigación de todo el grupo.

En cuanto a las administraciones públicas, tenemos con ellas una comunicación fluida y las conclusiones de nuestros informes han sido discutidas con el Departament de Salut. En la actualidad Silvia de Sanjosé forma parte del comité de consulta del Departament de Salut como representante del GCMSC, y en ocasiones otros especialistas también han participado en las consultas para abordar los temas de los informes.

Nuestro objetivo es ofrecer documentos prácticos y directos, con unas conclusiones claras para la sociedad, las entidades y, en definitiva, para que se tomen decisiones informadas sobre políticas de salud. En ese sentido, creemos que el trabajo del GCMSC se está teniendo muy en cuenta.

El GCMSC ya ha elaborado varios informes sobre la COVID-19… ¿Se sabe cuál será el próximo?

Efectivamente, ya hemos publicado 6 informes en los que hemos abordado temas como los grupos prioritarios de vacunación o el conocimiento que tenemos sobre la inmunidad que genera la infección.

En nuestro próximo informe hablaremos de un aspecto de creciente importancia de la COVID-19: el alto porcentaje de pacientes (10-15%) que desarrollan síntomas a largo plazo después de, en principio, haber superado la enfermedad. A esto se le llama long-COVID, y por desgracia, la distinción con las secuelas de la enfermedad, es difusa. Tenemos mucho interés en el tema, y queremos sintetizar toda la información posible para tratar de arrojar algo de luz a la incertidumbre y el desconocimiento que hay al respecto.

«Dado que existen síntomas muy variados que dificultan el diagnóstico del long-COVID, queremos intentar dar unas pautas para facilitarlo y poder ayudar cuanto antes a los pacientes.»

En el contexto actual, en el que la ciudadanía está más expuesta que nunca a información científica (y también negacionista), ¿cómo de importante es que se escuche a las y los expertos?

Es esencial. La información científica se basa en la evidencia, no en lo que es noticia o puede generar más lectores o seguidores. Las noticias en los medios muy a menudo se basan en opiniones y no en evidencias, sin embargo, se publicitan como evidencia. Este es, desde mi punto de vista, el gran problema. Es también responsabilidad de los científicos cuando son entrevistados dejar claro lo que es opinión y lo que no.

«Es también responsabilidad de los científicos cuando son entrevistados dejar claro lo que es opinión y lo que no.»

En línea con lo que comentas: como viróloga, ¿qué opinas del tratamiento de la información que están haciendo los medios acerca de la situación sociosanitaria actual?

El tratamiento inicial me pareció malo: un sobreuso de información repetitiva que quería llenar todas las horas televisivas a toda costa. En la actualidad veo coberturas como la del periodista Kiko Llaneras, de El País, que hace análisis basados en cifras y que creo son un buen ejemplo a seguir.

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