«Hacemos ciencia que lleva a la acción para hacer del mundo un lugar mejor»

El grupo dirigido por Payam Dadvand en ISGlobal se centra principalmente en el estudio de los determinantes ambientales en la salud materna e infantil.

El programa de investigación en espacios verdes y salud urbana está conformado por un equipo de investigadores e investigadoras multidisciplinarios.

El programa de investigación en espacios verdes y salud urbana está conformado por un equipo de investigadores e investigadoras multidisciplinarios.

Payam Dadvand es médico en formación y obtuvo su doctorado en Epidemiología Ambiental en la Universidad de Newcastle en el Reino Unido. Llegó al Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) como postdoc trabajando en un proyecto europeo, y se quedó investigando sobre cómo el medio ambiente puede tener consecuencias en la salud de las mujeres embarazadas y sus hijos. Dadvand lidera un grupo de investigadores en el área de espacios verdes y salud urbana en ISGlobal, pero también colabora con investigadores de otras instituciones en el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (PRBB), como Isabelle Anguelovski, Jordi Alonso y Óscar Pozo Mendoza del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y Jesus Pujol de la Unidad de Investigación MRI del Hospital del Mar. Si bien su enfoque principal es el estudio del efecto de la contaminación del aire, los espacios verdes y las áreas naturales en la salud de las mujeres embarazadas y su progenie, con compañeros de la Universidad de Bergen (Noruega), también trabaja en entender cómo la radiación UV afecta al sistema inmune y el efecto del cambio climático en la salud de las personas.

 

Contaminación del aire y espacios verdes

Hoy en día, hay muchas pruebas de lo perjudicial que es la contaminación del aire para la salud, especialmente para la salud materna e infantil. Sin embargo, cuando se trata de espacios verdes, ha sido más difícil encontrar evidencias claras de la influencia que podrían tener en la salud. Durante los últimos años ha habido un aumento exponencial en el número de estudios sobre espacios verdes que muestran tener efectos beneficiosos. Payam Dadvand y su grupo han visto durante sus estudios cómo el contexto urbano, la contaminación del aire y los espacios verdes pueden tener efectos en las mujeres embarazadas, su feto y sus hijos. En particular, descubrieron que pueden:

  • afectar al desarrollo y crecimiento fetal
  • afectar al desarrollo infantil
  • desencadenar complicaciones durante el embarazo, como preeclampsia o diabetes gestacional

Gracias a estudios previos, saben que la función cognitiva de los niños en edad escolar se ve afectada negativamente por la contaminación del aire, con los niños manifestando varios cambios en la función cerebral, como la fluctuación de la atención y la memoria. Con respecto a la exposición a áreas naturales, estudios previos han demostrado que los adultos menos expuestos a éstas tienen peores resultados en las pruebas de salud mental.

 

Estudios previos muestran que la función cognitiva de niños en etapa escolar se ve afectada negativamente por la contaminación ambiental.

 

Todos estos resultados llevaron a un nuevo proyecto coordinado por Dadvand junto con Jordi Sunyer, coordinador del Programa de Infancia y Medio Ambiente de ISGlobal. El objetivo es estudiar cómo puede afectar el contexto urbano durante las primeras etapas de vida. El proyecto se llama Barcelona Life Study Cohort (BiSC) y están estableciendo una cohorte compuesta por mujeres embarazadas, sus descendientes y parejas en una población urbana: será uno de los estudios más grandes sobre contaminación del aire y embarazo que se haya realizado. Están registrando todos los factores de exposición urbana – como la contaminación atmosférica, el ruido, el estrés, la actividad física y los espacios verdes – para comprender cómo pueden afectar al desarrollo del cerebro durante la vida fetal y también al desarrollo postnatal de los niños.

Para evaluar la exposición de las mujeres embarazadas a estos factores urbanos, han diseñado una metodología novedosa. Miden los niveles de exposición personal de cada participante mediante una mochila que las voluntarias deben llevar durante 48 horas con varios dispositivos móviles. Además, algunos otros dispositivos fijos se instalan dentro y fuera de sus casas durante una semana. Estos dispositivos analizan la contaminación ambiental durante sus rutas habituales:

  • Tubos para medir NO2, relacionado con contaminantes del tráfico.
  • Filtros para partículas de menos de 2’5 micras, lo que permite determinar contaminantes del aire.
  • Sonómetros para analizar el ruido.
  • Pulseras para medir la actividad física y la calidad del sueño.
  • Dispositivos móviles para saber a dónde van.
  • Medidores de humedad y termómetros.

El monitoreo de la exposición a la contaminación ambiental se realiza durante el primer y tercer trimestre del embarazo. El desarrollo del cerebro se estudia mediante pruebas de imagen realizadas con resonancia magnética antes y después del nacimiento y también analizan la placenta de la madre. Como es un órgano que conecta al feto con la madre, lo están analizando a nivel fisiológico y molecular, lo que les permite estudiar la respuesta fetal a la exposición de contaminantes atmosféricos.

Dadvand envía este mensaje: «Si conoce a alguna mujer embarazada que asista a los hospitales de San Joan de Déu, San Pau o Clinic, infórmeles sobre este estudio, por si quisieran participar». Esos son los hospitales que colaboran con el proyecto. El equipo tiene como objetivo llegar a una cohorte compuesta por 1200 mujeres embarazadas, con el fin de recopilar todos los datos necesarios para el estudio.

 

BiSC será uno de los estudios más grandes sobre contaminación del aire y embarazo que se haya realizado, utilizando una metodología novedosa que mide la exposición personal a los factores urbanos.

 

“Creo que este estudio traerá más evidencia sobre cómo los factores ambientales pueden influir en la salud de las personas, de las madres y los niños en este caso. Especialmente en relación a los espacios verdes, todos dicen «oh, los espacios verdes son buenos para la salud». Pero necesitamos generar suficiente evidencia científica para convencer a los políticos de los beneficios de realizar cambios y acciones relacionadas con la mejora de la calidad ambiental del medio ambiente en beneficio de la salud de los ciudadanos y las ciudades. Eso es lo que intentamos con el proyecto BiSC», agrega Dadvand.

Una iniciativa interesante promovida por ISGlobal es el informe interactivo, llamado Ciudades Que Queremos, que como su nombre indica, recopila diferentes estrategias sugeridas por los investigadores de ISGlobal para construir ciudades saludables y sostenibles. Podemos encontrar a Payam Dadvand en la sección de espacios naturales ofreciendo un resumen de su importancia en las ciudades. «Creo que hacemos ciencia que conduce a la acción, que hace del mundo un lugar mejor para vivir», concluye el investigador.

 

A continuación un vídeo en inglés con Payam Dadvand:

 

 

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