Marie Curie, después de muchos años y muchas toneladas de uranita, consiguió aislar dos elementos nuevos para la humanidad, el polonio y el radio. En cada gramo de uranita existen moléculas de estos dos nuevos elementos; invisibles, pero están. En el arte pasa lo mismo: existen muchas obras de arte y, en un rincón de cada una de ellas, hay un elemento nuevo para la humanidad.
En este artículo hacemos una recopilación de algunas de las obras de arte que conviven con la ciencia y con nuestra vida diaria en el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (PRBB).
De cometas y células
Un cometa viajero que cruza una galaxia, directo hacia el agujero negro vecino… ¡rumbo a una dimensión desconocida! Una célula en proceso de mitosis, silenciosamente rodeada por otros elementos ajenos a la secuencia de creación. Es Ras 3, y es el primero que ves cada mañana en la recepción del PRBB.

Ferran García Sevilla (Palma de Mallorca, 1949) comenzó en los años 80, con un regusto elemental e instintivo, eliminando la distancia entre las culturas primitivas y el graffiti urbano. La pintura de García Sevilla a veces parece un cielo de fuegos artificiales, otras, una danza tribal, y también provoca, denuncia y nos hace reflexionar sobre el tiempo, el espacio y el color. El pintor dice de sí mismo: “Yo no pinto los cuadros, los cuadros me pintan a mí”. Es el tiempo lo que hace a los humanos, y no al revés.
Y la pintura es tan solo la huella, el rastro que dejó el cometa. Ahora que las tardes se confunden con la noche, cuando sales del PRBB, pasas el control de acceso y estás a punto de volver a casa, mira hacia atrás: tanta luz promete que algún día llegará la primavera.
¿Ética o estética?
Según el filósofo alemán Heidegger, el problema del arte no es una cuestión estética sino la verdad. En el arte conceptual, las ideas dentro de la obra son más importantes que el objeto en sí, y la obra conceptual de arte se crea en nuestro cerebro con el paso del tiempo. Así, el espectador se convierte en creador.

Exógeno/Endógeno, de Francesc Abad (Terrassa, 1944), curiosamente, se encuentra fuera del edificio en la plaza interior del PRBB. Exógeno (exterior), la corteza de un árbol con imagen de palmeras, Endógeno (dentro), un tronco sin corteza y sin proyección de ninguna imagen. Una corteza por sí sola es inerte, no puede regenerar un árbol, y el interior del tronco no vivirá mucho tiempo sin generar una nueva corteza. No pueden existir sin el uno del otro.
El pensamiento crítico crea reflexión sobre la información que nos llega y es lo que modifica nuestra propia corteza. Dicen que todo lo que sabemos se refleja en nuestros ojos, y que todo lo que nos ha pasado se refleja en nuestra piel.
De griegos y números
Empezaremos con 3 palabras. Kalós, que significa belleza, Eidós, que significa imagen, y Scopeo, el verbo observar. Son tres palabras griegas que, mezcladas, forman el término Caleidoscopio, una máquina que, al activarse correctamente, produce una imagen hermosa y siempre cambiante.

Manuel Serra (Barcelona, 1949) ha hecho de caleidoscopio. Con un carrete de 36 fotos tomó una foto desde ángulo recto, luego oblicua y otra al horizonte, en total 3 exposiciones desde el mismo punto. Repitió el movimiento 12 veces hasta girar 360º sobre sí mismo, las organizó en orden lógico y, como resultado, obtuvo un número infinito de edificios del PRBB ubicados en las oficinas del Consorci PRBB.
La palabra fotografía también viene del griego y significa dibujar con luz, y una foto captura las luces y sombras de la realidad que vemos en un papel químico. Pero cuando las vemos reveladas, las imágenes no son las mismas que vimos al principio. Así como los pintores decidieron no volver a representar la naturaleza sino interpretarla, la fotografía se ha liberado de la carga de reproducir exactamente un edificio y ha dibujado varios donde todo está por hacer y todo es posible.
Monstruos
Según Pitágoras, la música es la traducción auditiva de algo tan abstracto como las matemáticas, que es la estructura del universo. ¿Y qué es más abstracto y comprensible que la música? En la sala de juntas del Consorci PRBB, en la cuarta planta del Parque, encontramos dos obras de Antoni Tàpies (Barcelona, 1923 – Barcelona, 2012) que intentan ser la traducción visual de lo que no tiene ni forma ni color a un lenguaje que no siempre es fácil de entender: la pintura.

Hay personas que sufren de trastornos de ansiedad, dicen que un peso les oprime el pecho y les cuesta respirar y a veces incluso para ir al supermercado. Si pudieran arrancar esa sensación del pecho y estrellarla contra la pared, seguramente se parecería a “GAT”: tres ojos sobre una forma negra con fondo rojo que nos mira. Se parece a los personajes que vivían bajo la cama y dentro del armario cuando éramos pequeños, es el miedo al miedo, el miedo a no saber qué nos está pasando y a no poder controlarlo. Por suerte, Antoni Tàpies le ha dado forma y color y ahora sabemos cuál es la cara del monstruo que nos acompaña en el supermercado y no nos deja respirar tranquilos.
Abracadabra
Moldear este mundo invisible es una tarea complicada. Tàpies despoja a la materia de su verdadero significado y va más allá. Toma un lienzo y lo raya, pega periódico y pinta encima. Parece querer ver si la materia tiene entrañas. Pero desde que empezó a pintar sueños, pintando lo que solo existe en la mente, parece que tiene el deseo de dar forma a lo que no tiene. Da forma al alma y da alma a la forma, hace aparecer el objeto real. Es como si lanzara una lata de pintura para revelar la figura del hombre invisible o manchara una célula para verla con el microscopio.

El lenguaje (el alfabeto), según Tàpies, es el recurso legítimo de la razón para copiar figuras mentales. Nadie pintará jamás nada que se parezca a nuestra propia realidad. En esta segunda obra, titulada Roig i negre 1 (1985), están las letras de la g a t. A partir de tres letras, el cerebro ha hecho una asociación muy rápida de ideas, aunque no hay nada en la imagen que nos haga pensar… ¿qué nos hace pensar? Por magia, abracadabra, algo ha aparecido ante nosotros, y según nuestra experiencia no debería ser. Di los sonidos de g a t seguidos y presta atención a la imagen que ha aparecido en tu cabeza, será la imagen verdadera, hecha a medida, a partir de la experiencia única y personal. A partit de aquí eres libre, ¡descubre el nuevo mundo!
El arte camina con la ciencia
El artista barcelonés Antoni Llena (1942) es el autor de la cara gigante que se encuentra en la plaza cerca del PRBB (sí, aquella que atravesáis cada día para ir a coger el metro). Se llama David y Goliat, si os ponéis debajo sabréis quién es quién.

Llena también es el creador de ese cuadro que todo el mundo mira y nadie entiende, que está en el fondo del LabCafè y que se titula “Escribir en una lengua que se muere (la pintura)”. Llena pinta lo efímero, lo volátil, pero que queda colgado de una pared para alertarnos de que el tiempo se cuenta por segundos, que todo pasa…
Los textos sobre las obras son de Isabel Ràfols y fueron publicados originalmente en Ellipse.



