Cristiana Sigona (IBE): “Mantener un espíritu de principiante te hace estar siempre preparada para aprender”

Cristiana Sigona del IBE investiga protistas, pequeños habitantes “invisibles” del agua, y es una de las protagonistas de la serie de retratos de jóvenes investigadoras de los centros PRBB.

Cristiana Sigona, investigadora del IBE representada en un collage creado por Raquel Paban Sierra (collagesxrach). ¡Seguidla en Instagram!

Cristiana Sigona nació en Pozzallo, una pequeña ciudad costera de Sicilia. Actualmente es lab manager en el Laboratorio de Biología y Ecología de Protistas Abundantes en el Instituto de Biología Evolutiva (IBE: CSIC-UPF). Apasionada por el mar y por descubrir las criaturas más pequeñas que lo habitan, siempre ha sido una persona muy curiosa.

Comenzó estudiando Biodiversidad y Ciencias Ecológicas en Pisa, donde también hizo un máster en Biología Marina. Fue entonces cuando su tutor le ofreció hacer prácticas en Japón. “Lo primero que pensé fue, ¿por qué tengo que ir a Japón y no a Estados Unidos como todo el mundo?”, comenta. Pero estos primeros pensamientos se borraron en el momento que aterrizó en el país. “Su cultura y su manera de hacer me abrieron la mente y me hicieron crecer como persona”.

Poder trabajar con las muestras y observarlas es una de las cosas que más le gustan de su día a día en el laboratorio, pero no es una tarea fácil. “Es cierto que cuidar los cultivos y mantenerlos conlleva mucho trabajo. Aunque cuando los ves bajo el microscopio, moviéndose, vivos… ¡Son tan bonitos que compensa todo el trabajo que implican!”, cuenta.

Ya hace más de tres años que Cristiana vino a Barcelona. Y tener tan cerca el mar y el clima mediterráneo la hacen sentir como en casa: “¡Casi me siento catalana!”, nos comenta riendo después de decirnos que parece que ha encontrado su lugar.

¿Con ganas de conocer más a Cristiana y su trabajo? ¡Sigue leyendo!

¿Una científica nace o se hace?

Tanto puede nacer, como hacerse ¡solo hace falta ser curiosa!

¿Cuál es tu campo de estudio?

La biología marina. La mayoría de protistas que hay en los océanos aún no se conocen. En nuestro laboratorio estudiamos el plancton focalizándonos en especies de protistas desconocidas que aún no se han cultivado. A partir de muestras oceánicas que recogemos nosotros mismos (¡en unas semanas nos vamos al mar del Caribe!), aislamos los protistas, que después cultivamos en un medio que mimetiza las condiciones oligotróficas de las aguas. Después, analizamos la secuencia 18S de ADN ribosomal, y lo comparamos con la base de datos Tara ocean. Esto nos permite ver si nuestro protista está entre los más abundantes del océano. En caso que sea así, intentamos clasificarlo e identificar su forma y funciones.

¿Qué despertó tu interés por la ciencia?

Durante una asignatura de ecología de protistas vimos una gota de agua bajo el microscopio. ¡Y lo que vi fue increíble! En aquel momento me di cuenta que literalmente hay “un mundo entero” en una gota de agua, que muchas veces obviamos que está ahí. Normalmente no vemos a los microorganismos, pero están ahí, por todos lados, ¡y eso me dejó fascinada!

¿Qué tipo de estudiantes eras de pequeña?

Era una estudiante muy tenaz.

¿Qué harías si no fueras científica?

Cuando estaba diseñando el logo de nuestro laboratorio me despertó mucha curiosidad la ilustración, así que quizás ilustradora… Me sirvió mucho para relajar la mente y entrar en un estado “zen”. Pero también me gustaría poder dedicarme a hacer tiro con arco japonés.

Si pudieras viajar en el tiempo y trabajar en ciencia del pasado o futura, ¿Qué elegirías?

El futuro, ¡siempre en dirección a nuevos descubrimientos y aventuras!

¿Qué te gustaría añadir a la frase “finalmente se ha resuelto”?

El respeto total entre las personas.

¿Cuál es el mejor consejo que te han dado nunca?

Yo diría que hay dos:

  • “Gambatte!” que significa “dar lo mejor de ti” en japonés. Lo aprendí durante mi estancia en Japón. Cuando tenía que aprender nuevas técnicas que requerían calma y concentración y yo me ponía nerviosa, mis compañeros me recordaban que solo tenía que dar lo mejor de mí. Gracias a ello podía enfrentarme a los nuevos retos con una mentalidad positiva que, aunque fallara en los primeros intentos, me hacían sentir calmada y pensar “bueno, lo he intentado”.
  • “Mantén el espíritu del principiante”, que aprendí gracias al “kyūdō”, el tiro con arco japonés. Mantener el espíritu del principiante hace que siempre estés preparada para aprender.

¿Un libro para recomendar?

Zen in the art of archery, de Eugen Herrigel.

¿Música?

El grupo canadiense Walk off the Earth.

¿Artista?

Los impresionistas y Van Gogh.

¿Película o documental?

Jurassic Park/World.

¡Muchas gracias, Cristiana!

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