La investigación biológica de hoy en día es a gran escala. Todavía es esencial hacer experimentos específicos para entender cómo funciona una determinada proteína o qué le pasa a una célula o tejido concretos en un momento determinado. Pero en gran parte de la investigación puntera, los experimentos biológicos no tratan solo de un gen o de una proteína, sino de miles. Se trata de las técnicas que en inglés se conocen como “omics”.
La genómica (el estudio de miles de genes a la vez) y la proteómica (la determinación de todas las proteínas de una célula) ya son comunes en muchos laboratorios. Pero no están solas. Empiezan a hacer apariciones cada vez más frecuentes la transcriptómica (el análisis de todos los genes expresados en un momento dado), la metabolómica (el estudio del metabolismo del organismo a gran escala, analizando las diferentes vías a la vez), la farmacogenómica (el estudio cuantitativo de cómo la genética de un individuo afecta su respuesta a las drogas) o la fisiómica (la dinámica de la fisiología de todo el organismo).
¿Estamos preparados para la avalancha de información que obtendremos de estas disciplinas? Esta es una de las cuestiones que hacen que la bioinformática sea cada vez más necesaria en la investigación biomédica, que a su vez está aconteciendo más multidisciplinar.
Para entender cómo funciona un organismo de forma global son necesarias todas estas disciplinas. La llamada biología de sistemas es un campo dentro de la biomedicina que busca precisamente la integración de todos estos datos (de los miles de genes, tránscritos, proteínas y metabolitos) para comprender finalmente cómo somos y cómo funcionamos.
Los “omics” en el PRBB
En el PRBB, este cambio de escala no es una idea abstracta. Diversas plataformas tecnológicas de los centros que lo integran ayudan a los equipos de investigación a generar datos ómicos y a estudiar ADN, ARN y proteínas a gran escala. En el ámbito de la genómica, la Genomics Unit del CRG ofrece servicios de secuenciación de nueva generación para múltiples aplicaciones de ADN y ARN, mientras que la Genomics Core Facility de la UPF proporciona métodos de análisis de ADN y ARN, incluyendo secuenciación, PCR, control de calidad y apoyo bioinformático. En proteómica, la CRG/UPF Proteomics Unit da apoyo a la investigación biomédica con servicios de análisis de proteínas y tecnologías avanzadas de espectrometría de masas. Estas infraestructuras muestran cómo los “omics” han pasado de ser una promesa tecnológica a una herramienta habitual para entender mejor cómo funcionan las células, los tejidos y los organismos.




