Joan Albanell: “No hay un único cáncer de mama”

Joan Albanell, líder del Grupo de Investigación en Terapia Molecular del Cáncer en el IMIM, nos habla sobre su carrera y las últimas novedades en cáncer de mama.

Joan Albanell, líder del Grupo de Investigación en Terapia Molecular del Cáncer en el IMIM.

Joan Albanell, líder del Grupo de Investigación en Terapia Molecular del Cáncer en el IMIM.

Joan Albanell (Barcelona, 1964) estudió medicina en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y, después de pasar por los hospitales Vall d’Hebrón y Clínic, así como por el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, llegó al Hospital del Mar como jefe del servicio de oncología médica, hace ya 13 años. Además, lidera el Grupo de Investigación en Terapia Molecular del Cáncer en el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y es catedrático de la Universidad Pompeu Fabra (UPF). Casado con una oncóloga y con tres hijos, Albanell nos habla sobre su carrera y las últimas novedades en cáncer de mama.

 

¿Qué aporta la parte asistencial a la investigación y a la inversa?
La base de la medicina es la asistencia. Una vez esto se hace con altos estándares, se puede añadir la investigación. En nuestro contexto, trabajando en oncología, en un hospital universitario ligado a un centro de investigación como es el IMIM, intentamos que todo el mundo haga un mínimo de investigación, ya sea básica, en diagnóstico y tratamientos innovadores, u orientada a la clínica. Lo que es importante es que, entre todos los que formamos el servicio, cubramos objetivos de investigación, asistencia y docencia.

Tú te dedicas a las tres cosas. ¿Cómo lo consigues?
Estoy implicado en las tres, pero lo que me lleva más trabajo no es ninguna de ellas, ¡sino la gestión! Todo lo que hago es gracias a los buenos equipos de los que formo parte. En diversas áreas de investigación, algunos de mis compañeros llevan ellos mismos el liderazgo; de hecho, ¡yo no podría hacerlo sin ellos! En cuanto a las clases, yo soy responsable de unas áreas, pero entre todos impartimos la docencia y coordinamos un máster interuniversitario. Y la parte de asistencia me encanta, pero hago poca porque mis cargos comportan responsabilidades de ámbito más general y estratégico.

En cuanto a la parte asistencial, además de eliminar el tumor, ¿cómo se pueden evitar las posibles secuelas que puedan quedar tras superar un cáncer?
Para empezar, hace falta hacer las cosas bien desde el primer momento: un buen diagnóstico, el tratamiento adecuado e informar correctamente de lo que se puede esperar a largo plazo. Hacer esto de manera sistemática ya es un paso muy importante. A partir de aquí, estudiamos las consecuencias a nivel cardiovascular de algunas terapias, o los efectos en los huesos por tratamientos hormonales. También nos centramos en el soporte psicológico y actividades como hacer ejercicio, yoga, mindfulness… a las cuales estamos dando un paraguas común a través de la Fundación Amics de l’Hospital del Mar, dentro del programa “Un respiro al cáncer”.

“Las mujeres que han pasado un cáncer de mama en estadios muy iniciales pueden vivir incluso más que las que nunca han tenido un tumor”

¿Cuáles han sido los mayores avances en cáncer de mama en los últimos 10 años?
Cada cáncer es diferente, y también lo son sus tratamientos… Pero lo que es cierto es que se ha avanzado muchísimo, y seguimos haciéndolo. En los cánceres Her2+ con metástasis, el tratamiento estándar ahora es un fármaco que conjuga un anticuerpo y quimioterapia. Se trata de un anticuerpo monoclonal contra Her2 que lleva quimio “pegada”; el anticuerpo reconoce a las células Her2+, entra en ellas y libera la quimio. Es una especie de caballo de Troya que lleva la quimio específicamente a un tipo de células.

En cuanto a los tumores triple negativos, en octubre se demostró por primera vez la eficacia de la inmunoterapia. Es una noticia magnífica porque eran los tumores con menos tratamientos disponibles.

Finalmente, hay un subtipo «hormonal +/Her2-«. En éstos, se ha establecido la supresión ovárica y la prolongación del tratamiento hormonal hasta 10 años, y se han consolidado las plataformas genómicas que ayudan a descartar la quimio cuando probablemente no será efectiva. Más recientemente, contamos con los inhibidores de CDK4/6, unas pastillas que reducen la progresión tumoral en los casos de cáncer de mama metastásicos Her2 negativos.

¿Es el cáncer todavía un tabú?
Se habla mucho más de él, pero la palabra todavía da miedo… Seguramente porque es demasiado genérica; de cáncer no hay sólo uno y cada subtipo, cada estadío, es diferente. Si se detecta ya en un estadío muy avanzado, puede ser mortal, sí; pero las mujeres que han pasado un cáncer de mama en estadíos muy iniciales pueden vivir incluso más que las que nunca han tenido un tumor.

 

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