Una vez que una persona se infecta con el virus del herpes humano simple tipo 1 (VHS-1) es portadora del virus para siempre. Se estima pues que unos 3,8 mil millones de personas menores de 50 años en todo el mundo están infectadas con este virus. En la mayoría de casos, la infección es asintomática o causa herpes labial recurrentemente. Pero en personas inmunodeprimidas o bebés puede conllevar complicaciones graves como ceguera o hasta ser potencialmente mortal. Así pues, su prevalencia en la población mundial presenta un reto en la salud global que es necesario abordar.
Ahora, un reciente estudio del Centro de Regulación Genómica (CRG) ha descubierto uno de los mecanismos que el HSV-1 usa para replicarse dentro de las células humanas. El trabajo muestra que el virus es capaz de remodelar de manera precisa la estructura tridimensional del genoma humano para acceder a las regiones que más le convienen y aprovechar mejor los recursos del huésped.
«VHS-1 es un interiorista oportunista que remodela el genoma humano con gran precisión y elige con qué partes entra en contacto. Es un nuevo mecanismo de manipulación que no sabíamos que tenía el virus para aprovechar los recursos del huésped»
Esther González Amela
El equipo también ha observado que inactivando la topoisomerasa I —una enzima que ayuda a aliviar la tensión del ADN durante procesos clave de transcripción y organización genómica—, el VHS-1 pierde la capacidad de reproducirse.
En la imagen se observa cómo el genoma humano está compactado dentro de la célula después de haber sido infectada con el virus del herpes. Una figura que se ha podido obtener gracias a la combinación de microscopia de superresolución que permite observar estructuras de hasta 20 nanómetros y Hi-C, una técnica que muestra los fragmentos de ADN que se tocan dentro del núcleo.



