Carolina Donat (ISGlobal): «Sensibilizar a la ciudadanía sobre el efecto de los microplásticos puede ser un primer paso para ejercer presión política»

ISGlobal busca personas voluntarias para un estudio sobre los efectos de los miro y nanoplásticos en la salud humana.

El proyecto Characterizing Oral Exposure to Nanoplastics and Microplastics busca porfundizar sobre la exposición y los efectos de los micro y nanoplásticos en la salud humana.

Desde la invención del plástico alrededor de 1860, el uso de este material nos acompaña en nuestro día a día. En zapatos deportivos, piezas de ropa, juguetes, envases, tecnología, etc. Y aunque cada vez la sociedad es más consciente que debemos minimizar su uso, aún estamos lejos de entender los efectos nocivos que puede tener este material en nuestra salud y la del planeta.

Actualmente el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) participa en el proyecto Characterizing Oral Exposure to Nanoplastics and Microplastics que busca encontrar evidencias científicas del riesgo que tiene la salud humana al estar expuesta a micro y nanoplásticos. Hablamos con Carolina Donat, investigadora postdoctoral del proyecto, para conocer cuál es la problemática y qué trabajo están llevando a cabo.


Comencemos por el principio. ¿Qué son los microplásticos y los nanoplásticos?

Los micro y nanoplásticos (MNP) son formas microscópicas (de medida inferior a 5mm) de los productos plásticos. Estos pueden ser fabricados intencionadamente, en forma de micro/nanopartículas, por ejemplo, para su uso en el sector cosmético en cremas exfoliantes o dentífricos. O bien se pueden generar por la fragmentación de productos plásticos de mayor tamaño por la acción de diferentes agentes físicos, químicos o biológicos, como el rodaje y desgaste de los neumáticos o la lavadora, entre otros. Estos materiales engloban también una gran diversidad de medidas (de 0,001 µm a 5.000 µm) y formas (fragmentos, pellets, perlas, fibras, espuma, películas…), y pueden estar compuestos de diferentes tipos de materiales.

¿Qué impacto pueden tener los micro y nanoplásticos?

Se sabe que son muy persistentes en el medio ambiente y que están presentes en el agua, los alimentos y el aire. De hecho, sabemos que forman parte del polvo atmosférico y que, por tanto, se pueden depositar sobre los alimentos a lo largo de toda la cadena de producción y consumo. Por ejemplo, estos plásticos pueden ser ingeridos por muchos invertebrados marinos, y transferidos hacia niveles tróficos superiores. A su vez, se pueden incorporar en alimentos de origen terrestre a causa del uso de derivados del pescado en la fabricación de piensos. Así como también es probable que los propios procesos industriales, el envasado y los procesos culinarios contribuyan a un incremento de la presencia de MNP generados durante estos procedimientos.

“Aún no hay estudios epidemiológicos que evalúen los efectos de los micro y nanoplásticos en humanos”

En cuanto al impacto en la salud, en animales se ha visto que al ser ingeridos pueden liberar monómeros, aditivos y toxinas que pueden alterar la mucosidad intestinal, y acumularse en diferentes tejidos. En humanos, sin embargo, aún no hay estudios epidemiológicos que evalúen los efectos de estos productos en la salud, o que identifiquen cuáles son las rutas y los determinantes que más contribuyen a su exposición. Así como tampoco hay estudios concluyentes sobre las diferencias entre el agua embotellada y la del grifo en cuanto al contenido en estos contaminantes. Los datos que hay actualmente son muy limitados.

¿Qué buscáis con este estudio?

Con este estudio queremos contribuir a generar respuestas a todos estos interrogantes y ampliar el conocimiento actual sobre la exposición a MNP y los potenciales efectos en la salud humana. Para hacerlo, nos hemos marcado dos objetivos principales:

  • Explorar y evaluar qué alimentos, tipo de agua (grifo o embotellada) y características y hábitos individuales (incluyendo nivel socioeconómico, dieta u ocupación laboral) determinan una mayor exposición a MNP.
  • Ver si hay una relación entre la exposición a estos plásticos y la inflamación intestinal y los cambios en la función renal o en el microbioma intestinal.

¿Y cómo lo haréis?

Para conseguir estos objetivos recogeremos muestras biológicas (de heces y orina) y de alimentos consumidos en 50 voluntarios de Barcelona y cuantificaremos y caracterizaremos los MNP según la forma, tamaño y el tipo de material plástico. Con las muestras de heces caracterizaremos el perfil del microbioma intestinal midiendo marcadores inflamatorios y con las de orina determinaremos la función renal.

Como también nos interesa explorar muchos otros posibles determinantes a la exposición de estos materiales, como el tipo de dieta, las desigualdades económicas y sociales, el tipo de ambiente donde se vive (rural o urbano), etc., los participantes también contestarán un cuestionario muy detallado. A través de él nos proporcionarán todos estos datos individuales para que podamos explorar el vínculo de estos determinantes con las concentraciones y tipos de plástico encontrados en sus muestras biológicas. Para poder determinar si los alimentos de origen animal contribuyen de manera importante a la exposición a los MNP, actualmente estamos reclutando voluntarios y voluntarias mayores de 30 años con dietas vegetarianas o veganas.

Ahora estamos reclutando voluntarios y voluntarias mayores de 30 años con dietas vegetarianas o veganas, para entender el papel de la dieta de origen animal.

¿Qué impacto esperáis que tenga el proyecto?

Con este estudio pretendemos aumentar el conocimiento sobre qué alimentos, hábitos, y tipo de agua de consumo (embotellada o del grifo) pueden comportar una mayor exposición a los MNP. Esperamos que los resultados también ayuden a dar un paso más hacia la disposición de iniciativas legales a nivel estatal y comunitario que regulen el contenido de estos productos como contaminantes en el agua y los alimentos.

Según vuestra experiencia, ¿cuál es la percepción de la ciudadanía sobre los microplásticos?

La percepción de la ciudadanía sobre los plásticos es cada vez más negativa y hay una creciente preocupación por la presencia de residuos de plástico en el medio ambiente, sobre todo en mares y océanos, y sus efectos sobre los ecosistemas y los seres vivos. Quizás la falta de evidencia hace que haya menos consciencia que los MNP pueden estar presentes en el agua de consumo del grifo y que también puede incorporarse en la red trófica y que, por lo tanto, pueden estar presentes en los alimentos destinados al consumo humano.

La divulgación de estos resultados, una vez los tengamos, podrían aumentar la preocupación ya existente sobre los efectos ecológicos de los MNP a la preocupación por los efectos negativos para la salud de los seres humanos y los riesgos asociados a su exposición. Sensibilizar a la ciudadanía muchas veces es un primer paso para ejercer presión sobre los poderes públicos (tanto organismos ambientales como de salud pública) para establecer urgentemente iniciativas que reduzcan la contaminación ambiental por plásticos y frenar su presencia en el agua de consumo y los alimentos.

Si reunes las condiciones para participar en el proyecto, ¡anímate a rellenar el formulario y ayudarás a ampliar el conocimiento sobre los efectos de los micro y nanoplásticos!

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