El sistema inmunitario es una de las grandes innovaciones de la vida animal. Pero parte del programa genético que lo hace posible podría ser mucho más antiguo que los propios animales.
Un estudio liderado por la Universidad de Kioto y el Instituto de Biología Evolutiva (IBE, CSIC-UPF) ha reconstruido la historia evolutiva de los linajes de células sanguíneas comparando qué genes están activos en organismos muy distantes, desde mamíferos y peces cebra hasta esponjas y parientes unicelulares de los animales.

Los resultados, publicados en PNAS, sugieren que la evolución no inventó la inmunidad animal desde cero. En cambio, reutilizó y reorganizó programas celulares antiguos para dar lugar a nuevas funciones.

Ideas clave
- Las primeras células sanguíneas probablemente eran similares a los macrófagos
El estudio sugiere que las células sanguíneas más antiguas eran células móviles y defensivas, parecidas a los macrófagos actuales. - Este programa podría ser anterior a los animales
Las primeras células sanguíneas similares a células inmunitarias podrían haber aparecido hace unos 700 millones de años, durante la transición hacia la vida multicelular. - Fos parece ser un gen clave
El gen Fos podría haber ayudado a regular este programa protector ancestral, reutilizando herramientas genéticas ya presentes en ancestros unicelulares. - El desarrollo de la sangre aún conserva trazas evolutivas
La hematopoyesis moderna podría reflejar todavía el orden en que surgieron los distintos tipos de células sanguíneas durante la evolución.
Nagahata Y, Nishimura Y, Kaitani R, Leong JCK, Oda-Ishii I, Kohtsuka H, Abe S, Ishida T, Carmona-Rivas M, Najle SR, Casacuberta E, Ikuta K, Miura T, Ogasawara M, Irie N, Satou Y, Ruiz-Trillo I, Kawamoto H. Animals have expanded the evolutionary legacy of unicellular ancestors in blood cells. PNAS (2026).




