{"id":52079,"date":"2026-07-22T11:22:08","date_gmt":"2026-07-22T09:22:08","guid":{"rendered":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/?p=52079"},"modified":"2026-09-02T12:10:00","modified_gmt":"2026-09-02T10:10:00","slug":"el-cuerpo-tambien-tiene-horarios-como-los-relojes-biologicos-influyen-en-la-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/el-cuerpo-tambien-tiene-horarios-como-los-relojes-biologicos-influyen-en-la-salud\/","title":{"rendered":"El cuerpo tambi\u00e9n tiene horarios: c\u00f3mo los relojes biol\u00f3gicos influyen en la salud"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A menudo pensamos en nuestro organismo como una m\u00e1quina que funciona de forma constante. Pero el cuerpo que desayuna a las ocho de la ma\u00f1ana no es exactamente el mismo que cena a las nueve de la noche. A lo largo del d\u00eda cambian nuestra temperatura corporal, la presi\u00f3n arterial, la producci\u00f3n de hormonas, la actividad inmunitaria e incluso la expresi\u00f3n de algunos de nuestros genes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos cambios no se producen al azar. Responden, en parte, a los ritmos circadianos, es decir, ciclos biol\u00f3gicos de aproximadamente 24 horas que nos permiten anticiparnos a la alternancia entre el d\u00eda y la noche. Entender <strong>c\u00f3mo funcionan estos ciclos, c\u00f3mo se coordinan y qu\u00e9 ocurre cuando se alteran<\/strong> es una cuesti\u00f3n que puede estudiarse a escalas muy diferentes. En concreto, en el <strong><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.prbb.org\/\" target=\"_blank\">Parque de Investigaci\u00f3n Biom\u00e9dica de Barcelona<\/a> (PRBB)<\/strong> hay equipos que observan los horarios de las comidas de miles de personas, grupos que analizan la actividad de los genes en decenas de tejidos humanos y laboratorios que estudian los relojes internos de la piel, el m\u00fasculo o el h\u00edgado. Sus aproximaciones son distintas, pero comparten una misma idea, y es que en biolog\u00eda <strong>el momento en que ocurre algo tambi\u00e9n puede ser importante<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:31px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2000\" height=\"1400\" src=\"https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/infografia_4_idees_rellotges_biologics_Ellipse_ES.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-52080\" srcset=\"https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/infografia_4_idees_rellotges_biologics_Ellipse_ES.png 2000w, https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/infografia_4_idees_rellotges_biologics_Ellipse_ES-320x224.png 320w, https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/infografia_4_idees_rellotges_biologics_Ellipse_ES-857x600.png 857w, https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/infografia_4_idees_rellotges_biologics_Ellipse_ES-768x538.png 768w, https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/infografia_4_idees_rellotges_biologics_Ellipse_ES-1536x1075.png 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:64px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un reloj central y muchos relojes perif\u00e9ricos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <strong>principal reloj circadiano de los mam\u00edferos se encuentra en el n\u00facleo supraquiasm\u00e1tico<\/strong>, una peque\u00f1a regi\u00f3n del hipot\u00e1lamo en el cerebro que <strong>recibe informaci\u00f3n sobre la luz a trav\u00e9s de los ojos<\/strong>. Sin embargo, casi todas las c\u00e9lulas disponen de un mecanismo molecular propio capaz de generar oscilaciones de unas 24 horas. <strong>El h\u00edgado, los m\u00fasculos, la piel o el sistema inmunitario tambi\u00e9n tienen sus propios \u201crelojes\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La luz es la principal se\u00f1al para sincronizar el reloj del hipot\u00e1lamo. Pero cuando hablamos de tejidos perif\u00e9ricos tambi\u00e9n entran en juego otras se\u00f1ales, como los horarios de las comidas, el ayuno, la actividad f\u00edsica o la temperatura. Los estilos de vida actuales, con exposici\u00f3n a luz nocturna, poco descanso y comidas a horas irregulares, pueden generar un desajuste entre el tiempo real exterior, nuestros h\u00e1bitos y los ritmos internos de nuestro cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los genes tampoco funcionan igual a todas horas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las formas de ver hasta d\u00f3nde llega esta regulaci\u00f3n es observar la actividad de los genes a lo largo del d\u00eda. Esto es precisamente lo que hizo un <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.crg.eu\/en\/news\/seasonal-and-circadian-genetic-variation-charted-across-human-body\" target=\"_blank\">estudio <\/a>liderado por los grupos de investigaci\u00f3n del Dr. <a href=\"https:\/\/www.crg.eu\/en\/programmes-groups\/irimia-lab\">Manuel Irimia<\/a>, del <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.crg.eu\/\" target=\"_blank\">Centro de Regulaci\u00f3n Gen\u00f3mica<\/a> (CRG) y del <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/ellipse.prbb.org\/ca\/per-que-els-virus-no-maten-els-mosquits-que-els-transmeten\/#:~:text=Departament%20de%20Medicina%20i%20Ci%C3%A8ncies%20de%20la%20Vida%20de%20la%20Universitat%20Pompeu%20Fabra%20(MELIS%2DUPF)\" target=\"_blank\">Departamento de Medicina y Ciencias de la Vida de la Universidad Pompeu Fabra<\/a> (MELIS-UPF), y del Dr. <a href=\"https:\/\/www.crg.eu\/roderic_guigo\">Roderic Guig\u00f3<\/a>, del <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.crg.eu\/\" target=\"_blank\">Centro de Regulaci\u00f3n Gen\u00f3mica<\/a> (CRG). El estudio analiz\u00f3 la expresi\u00f3n g\u00e9nica de 46 tejidos humanos de 932 donantes del proyecto <a href=\"https:\/\/gtexportal.org\/home\/\">Genotype-Tissue Expression<\/a> (GTEx).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pbio.3001986\" target=\"_blank\">publicada en PLOS Biology en 2023<\/a>, mostr\u00f3 que <strong>la variaci\u00f3n entre el d\u00eda y la noche no es igual en todo el cuerpo<\/strong>. En los <strong>ventr\u00edculos del coraz\u00f3n<\/strong> y en los <strong>pulmones<\/strong>, cerca de una quinta parte de los <strong>genes expresados variaban seg\u00fan el momento del d\u00eda<\/strong>; en <strong>otros tejidos<\/strong>, esta oscilaci\u00f3n <strong>era mucho menor<\/strong>. El equipo tambi\u00e9n identific\u00f3 cientos de genes con patrones diurnos o nocturnos compartidos entre tejidos y variaciones estacionales, especialmente en el cerebro y en genes relacionados con la respuesta inmunitaria.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:42px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>\u201cEstos hallazgos podr\u00edan ayudar a ajustar el momento de administraci\u00f3n de los f\u00e1rmacos a los ritmos circadianos de expresi\u00f3n g\u00e9nica. Tambi\u00e9n podr\u00edan tener implicaciones para los ensayos cl\u00ednicos, ya que el efecto de una misma dosis puede variar seg\u00fan la estaci\u00f3n del a\u00f1o\u201d.<\/em><\/p><cite>Dr. Roderic Guig\u00f3, investigador principal del Centro de Regulaci\u00f3n Gen\u00f3mica (CRG)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<div style=\"height:42px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cuando el cerebro, el m\u00fasculo y el h\u00edgado deben coordinarse<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Saber que los tejidos tienen relojes propios abre la pregunta de hasta qu\u00e9 punto pueden funcionar de manera aut\u00f3noma y c\u00f3mo se comunican entre ellos. Un estudio <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-admin\/linkinghub.elsevier.com\/retrieve\/pii\/S2211124723005995\" target=\"_blank\">publicado en Cell Reports<\/a> analiz\u00f3 precisamente la <strong>cooperaci\u00f3n entre los relojes circadianos del m\u00fasculo y el h\u00edgado<\/strong>. La investigaci\u00f3n, liderada entre otras investigadoras e investigadores por Purificaci\u00f3n Mu\u00f1oz, aleshores investigadora del <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/ellipse.prbb.org\/ca\/per-que-els-virus-no-maten-els-mosquits-que-els-transmeten\/#:~:text=Departament%20de%20Medicina%20i%20Ci%C3%A8ncies%20de%20la%20Vida%20de%20la%20Universitat%20Pompeu%20Fabra%20(MELIS%2DUPF)\" target=\"_blank\">Departamento de Medicina y Ciencias de la Vida de la Universidad Pompeu Fabra<\/a> (MELIS-UPF) y actualmenty investigadora principal en Altos Labsa San Diego, mostr\u00f3 que ambos tejidos pod\u00edan <strong>mantener ritmos propios sin el reloj central, pero con menor intensidad<\/strong>. Tambi\u00e9n se observ\u00f3 que, para <strong>regular bien el metabolismo de la glucosa<\/strong>, era necesaria una <strong>coordinaci\u00f3n m\u00ednima entre los \u00f3rganos y el apoyo de los ciclos de alimentaci\u00f3n y ayuno<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra investigaci\u00f3n, liderada tambi\u00e9n por Purificaci\u00f3n Mu\u00f1oz y Salvador Aznar Benitah, del <a href=\"https:\/\/www.irbbarcelona.org\/en\">IRB Barcelona<\/a>, estudi\u00f3 la <strong>comunicaci\u00f3n entre los relojes circadianos del cerebro y el m\u00fasculo<\/strong>. El trabajo, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/science.adj8533\" target=\"_blank\">publicado en Science en 2024<\/a>, mostr\u00f3 en ratones que esta coordinaci\u00f3n contribuye a <strong>mantener la funci\u00f3n muscular y a prevenir su envejecimiento prematuro<\/strong>. En animales envejecidos, restringir la alimentaci\u00f3n a la fase activa compensaba parcialmente la ausencia del reloj central y mitigaba la p\u00e9rdida de masa y fuerza muscular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos experimentos no pueden convertirse directamente en recomendaciones para las personas, pero muestran que los horarios de alimentaci\u00f3n act\u00faan como una se\u00f1al que ayuda a coordinar el metabolismo entre \u00f3rganos.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La piel tambi\u00e9n sabe qu\u00e9 hora es<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un trabajo <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.stem.2024.04.013\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">publicado en Cell Stem Cell en 2024,<\/a> liderado por Thomas Mortimer, del <a href=\"https:\/\/vhir.vallhebron.com\/en\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">VHIR<\/a>, y <a href=\"https:\/\/researchmar.net\/programesrecerca\/cancer\/en_index.html\">Patrick-Simon Welz<\/a>, del <a href=\"https:\/\/researchmar.net\/\">Hospital del Mar Research Institute<\/a>, mostr\u00f3 que el <strong>reloj de la epidermis<\/strong> no se limita a obedecer al del cerebro, sino que <strong>interpreta las se\u00f1ales y las adapta a las necesidades de la piel<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta coordinaci\u00f3n <strong>ayuda a evitar<\/strong> que la <strong>replicaci\u00f3n del ADN coincida con los momentos de m\u00e1xima exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n ultravioleta<\/strong>, cuando aumentar\u00eda el riesgo de acumular mutaciones. <\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:44px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">No solo importa qu\u00e9 comemos, sino tambi\u00e9n cu\u00e1ndo lo hacemos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si las comidas ayudan a sincronizar los relojes perif\u00e9ricos, \u00bfpuede influir en la salud la hora a la que comemos? Esta es la pregunta central de la <strong><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/adaptar-la-hora-de-comer-para-mejorar-la-salud\/\" target=\"_blank\">crononutrici\u00f3n<\/a><\/strong>, un campo que combina nutrici\u00f3n, ritmos circadianos y epidemiolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.isglobal.org\/\" target=\"_blank\">Instituto de Salud Global de Barcelona<\/a> (ISGlobal), el equipo de <a href=\"https:\/\/www.isglobal.org\/our-team\/-\/profiles\/32307\">Camille Lassale<\/a> estudia c\u00f3mo la <strong>hora de la primera y la \u00faltima comida<\/strong>, la <strong>duraci\u00f3n del ayuno nocturno<\/strong> o la <strong>regularidad de los horarios<\/strong> se <strong>relacionan con la salud en grandes cohortes de poblaci\u00f3n<\/strong>. En 2023, un estudio de <a href=\"https:\/\/etude-nutrinet-sante.fr\/\">NutriNet-Sant\u00e9<\/a> asoci\u00f3 desayunar despu\u00e9s de las nueve con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 que hacerlo antes de las ocho. Otro trabajo de la misma cohorte, con m\u00e1s de 100.000 participantes y publicado en Nature Communications, relacion\u00f3 las comidas m\u00e1s tard\u00edas con un mayor riesgo cardiovascular. Un&nbsp;<strong>ayuno nocturno m\u00e1s prolongado&nbsp;se asociaba con un&nbsp;menor riesgo cerebrovascular<\/strong>&nbsp;c<strong>uando tambi\u00e9n se adelantaban la primera y la \u00faltima comida<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2024, un estudio de la cohorte catalana GCAT de adultos entre 40 y 65 a\u00f1os <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1186\/s12966-024-01639-x\" target=\"_blank\">publicado en <\/a><a href=\"https:\/\/link.springer.com\/journal\/12966\"><em>International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity<\/em><\/a>, describi\u00f3 <strong>patrones crononutricionales diferentes en hombres y mujeres<\/strong>. Una <strong>primera comida m\u00e1s tard\u00eda y un ayuno nocturno m\u00e1s corto<\/strong> se asociaban con un <strong>\u00edndice de masa corporal m\u00e1s alto<\/strong>. En cambio, saltarse el desayuno para alargar el ayuno no se relacion\u00f3 con una reducci\u00f3n de peso.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cTodav\u00eda es demasiado pronto para extraer conclusiones definitivas y habr\u00e1 que esperar a evidencias m\u00e1s s\u00f3lidas antes de hacer recomendaciones\u201d<\/p><cite>Luciana Pons-Muzzo, primera autora del estudio e investigadora de ISGlobal<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<div style=\"height:44px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos estos estudios son <strong>observacionales<\/strong>, es decir, permiten detectar asociaciones, pero <strong>no demuestran que cambiar la hora de las comidas reduzca directamente el riesgo<\/strong>. El trabajo, el sue\u00f1o, la actividad f\u00edsica, la calidad de la dieta o la situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica tambi\u00e9n condicionan los horarios y son dif\u00edciles de separar completamente a la hora de realizar un estudio de este tipo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:48px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">De los h\u00e1bitos a los mecanismos moleculares<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los retos actuales es entender qu\u00e9 mecanismos biol\u00f3gicos podr\u00edan explicar las asociaciones observadas en las cohortes. Un <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/mnfr.70465\" target=\"_blank\">estudio de ISGlobal publicado en 2026 en <em>Molecular Nutrition &amp; Food Research<\/em><\/a>, coordinado por <strong>Camille Lassale<\/strong>, ha empezado a explorar esta cuesti\u00f3n durante el <strong>embarazo<\/strong>. El estudio analiz\u00f3 los h\u00e1bitos crononutricionales de 389 mujeres embarazadas de la cohorte Barcelona Life Study (BiSC), as\u00ed como muestras de placenta. <strong>La hora de la cena fue el \u00fanico factor asociado con cambios en la metilaci\u00f3n del ADN placentario<\/strong>, un mecanismo epigen\u00e9tico que regula la actividad de los genes sin modificar su secuencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las se\u00f1ales afectaban a genes relacionados con el metabolismo del colesterol, la formaci\u00f3n de vasos sangu\u00edneos o la respuesta al da\u00f1o en el ADN. Pero el estudio no permite saber si estos cambios tienen consecuencias para la madre o el feto, ni establecer una hora \u00f3ptima para cenar. Ofrece, sin embargo, una posible conexi\u00f3n entre un h\u00e1bito cotidiano y la regulaci\u00f3n molecular de la placenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta conexi\u00f3n tambi\u00e9n centra el proyecto <a href=\"https:\/\/www.isglobal.org\/en\/-\/cupid-project\">CUPID<\/a>, liderado por <strong>ISGlobal <\/strong>y activo hasta febrero de 2027. El proyecto estudia los comportamientos circadianos de m\u00e1s de 8.000 personas de la cohorte GCAT y analiza, en una submuestra, si la metilaci\u00f3n del ADN puede intervenir entre la desalineaci\u00f3n circadiana y el riesgo cardiometab\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:66px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cuando perder el ritmo puede afectar a otros sistemas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las consecuencias de una alteraci\u00f3n circadiana podr\u00edan ir m\u00e1s all\u00e1 del metabolismo. Una de las situaciones que m\u00e1s claramente pone a prueba los relojes internos es el trabajo nocturno, que obliga a mantenerse en actividad cuando el organismo espera descansar y que tambi\u00e9n puede desplazar los horarios de las comidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proyecto <a href=\"https:\/\/www.isglobal.org\/en\/-\/night-shift-work-womens-sexual-mental-health\">SHE-WORK<\/a>, coordinado por <strong>ISGlobal <\/strong>y activo hasta finales de 2028, estudia la salud sexual y mental de 307 mujeres trabajadoras diurnas y nocturnas. Analiza la microbiota intestinal, los horarios alimentarios, biomarcadores hormonales e indicadores de salud menstrual y reproductiva. Como el proyecto todav\u00eda est\u00e1 en curso, no se pueden avanzar conclusiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n el <strong>Hospital del Mar Research Institute<\/strong> investiga una posible conexi\u00f3n entre la disrupci\u00f3n circadiana, la microbiota y la salud cerebral. Un proyecto liderado por el <a href=\"https:\/\/researchmar.net\/programesrecerca\/cancer\/en_index.html\">grupo de Patrick-Simon Welz<\/a>, en el Hospital del Mar Research Institute, <strong>estudia si la disrupci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n circadiana entre el organismo y la microbiota puede afectar a la fisiolog\u00eda cerebral, el comportamiento y la cognici\u00f3n<\/strong>. La investigaci\u00f3n combina modelos experimentales y aproximaciones multi\u00f3micas, pero todav\u00eda no se han publicado los resultados.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:68px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hacia una medicina que tambi\u00e9n tenga en cuenta la hora<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n del PRBB conecta escalas distintas. El CRG estudia la expresi\u00f3n de los genes; el MELIS-UPF y el Hospital del Mar Research Institute, la coordinaci\u00f3n entre el cerebro y los tejidos; e ISGlobal, la relaci\u00f3n entre los horarios cotidianos y la salud de miles de personas. Los estudios poblacionales detectan patrones, mientras que los modelos experimentales ayudan a explorar sus mecanismos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el futuro, esta dimensi\u00f3n temporal podr\u00eda ayudar a afinar los horarios de alimentaci\u00f3n, adaptar los tratamientos o dise\u00f1ar intervenciones para personas que trabajan de noche. Antes habr\u00e1 que combinar m\u00e1s evidencia experimental y poblacional. De momento, la investigaci\u00f3n refuerza la idea de que el cuerpo no solo responde a lo que hacemos, sino tambi\u00e9n a cu\u00e1ndo lo hacemos.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:65px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Para saber m\u00e1s:<\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.crg.eu\/en\/programmes-groups\/irimia-lab\" target=\"_blank\">Irimia Lab<\/a>, liderado por Manuel Irimia (CRG).<\/li><li><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/genome.crg.eu\/\" target=\"_blank\">Guig\u00f3 Lab \u2013 Computational Biology of RNA Processing<\/a>, liderado por Roderic Guig\u00f3 (CRG).<\/li><li><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/researchmar.net\/programesrecerca\/cancer\/en_index.html\" target=\"_blank\">Intercellular Communication in Cancer and Ageing<\/a>, liderado por Patrick-Simon Welz (HMRIB).<\/li><li><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.isglobal.org\/en\/nutriepi\" target=\"_blank\">NutriEpi<\/a>, liderado por Camille Lassale (ISGlobal).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<div style=\"height:45px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La investigaci\u00f3n de ISGlobal, el CRG, el MELIS-UPF y el Hospital del Mar Research Institute muestra c\u00f3mo los ritmos circadianos intervienen en la alimentaci\u00f3n, el metabolismo, la expresi\u00f3n de los genes y el envejecimiento de los tejidos.<\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":52068,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[266,333,214,296,274,304],"new-type":[44],"class_list":["post-52079","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-y-sociedad","tag-crg-es","tag-genes-es","tag-imim-es","tag-isglobal-es","tag-melis-upf-es","tag-salud-publica","new-type-noticias"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52079"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52079\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52307,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52079\/revisions\/52307"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52068"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52079"},{"taxonomy":"new-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/new-type?post=52079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}