{"id":11966,"date":"2020-03-04T13:23:41","date_gmt":"2020-03-04T12:23:41","guid":{"rendered":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/?p=11966"},"modified":"2020-03-04T13:27:43","modified_gmt":"2020-03-04T12:27:43","slug":"el-cerebro-al-ritmo-de-la-musica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/el-cerebro-al-ritmo-de-la-musica\/","title":{"rendered":"El cerebro al ritmo de la m\u00fasica"},"content":{"rendered":"<p><strong>Alexandre Celma Miralles<\/strong>\u00a0fue uno de los j\u00f3venes investigadores que participaron en la <a href=\"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/rin4%e2%80%b2-mas-que-un-concurso-de-divulgacion-cientifica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">competici\u00f3n de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica Rin&#8217;4<\/a>, organizada por la Universidad Pompeu Fabra (UPF). En este art\u00edculo nos explica la investigaci\u00f3n llevada a cabo en su tesis doctoral, la cual acaba de depositar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>Imagina que salimos de fiesta a un concierto de barrio, y en el momento m\u00e1s \u00e1lgido la cantante nos anima a\u00a0<strong>aplaudir siguiendo el ritmo de la m\u00fasica<\/strong>. Inmediatamente todo el mundo empieza a aplaudir llevando la pulsaci\u00f3n, y a moverse al comp\u00e1s de la canci\u00f3n. Esta\u00a0<strong>sincronizaci\u00f3n entre los movimientos de los individuos y la m\u00fasica<\/strong> no es tan trivial como parece, ya que la\u00a0<strong>m\u00fasica\u00a0<\/strong>va m\u00e1s all\u00e1 del sonido:\u00a0<strong>es un conglomerado de est\u00edmulos multimodales<\/strong>.<\/p>\n<p>El cerebro ha de lidiar con\u00a0<strong>informaci\u00f3n auditiva, visual, vestibular y propioceptiva<\/strong> para poder sincronizar los movimientos del cuerpo con los patrones r\u00edtmicos que percibe a trav\u00e9s de cada sentido. <a href=\"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/bioquimica-de-la-destruccion-a-la-creacion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La informaci\u00f3n que recibe el cerebro<\/a> se transforma en oscilaciones neuronales, es decir, en\u00a0<strong>cambios en la actividad el\u00e9ctrica<\/strong> de las neuronas que pueden corresponderse, por ejemplo, con los ritmos de los est\u00edmulos auditivos o visuales que se procesan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Cuando escuchamos m\u00fasica, la informaci\u00f3n auditiva, visual, vestibular y propioceptiva que recibe el cerebro se transforma en oscilaciones neuronales, es decir, cambios en la actividad el\u00e9ctrica de las neuronas.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Poniendo\u00a0<strong>electrodos<\/strong> sobre la cabeza de participantes, podemos\u00a0<strong>registrar<\/strong> los \u00abecos\u00bb de estas oscilaciones en forma de\u00a0<strong>electroencefalogramas (EEG)<\/strong>, y descubrir si las oscilaciones neuronales se sincronizan con la pulsaci\u00f3n y el comp\u00e1s de la m\u00fasica. Esta tarea la realizamos desde el <a href=\"https:\/\/www.upf.edu\/web\/lcc\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">grupo de Lenguaje y Cognici\u00f3n Comparada<\/a> del <a href=\"https:\/\/www.upf.edu\/web\/cbc\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Centro de Cerebro y Cognici\u00f3n<\/a>, dirigido por el investigador Juan M. Toro. Nuestro objetivo es\u00a0<strong>entender mejor las bases biol\u00f3gicas del ritmo de la m\u00fasica<\/strong>, tanto las estructuras neuronales que permiten procesarlo como la\u00a0<strong>evoluci\u00f3n de estas habilidades<\/strong> en otras especies.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_11340\" aria-describedby=\"caption-attachment-11340\" style=\"width: 870px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11340 size-large\" src=\"https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Ellipse2c-870x600.png\" alt=\"\" width=\"870\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Ellipse2c-870x600.png 870w, https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Ellipse2c-325x224.png 325w, https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Ellipse2c-768x529.png 768w, https:\/\/ellipse.prbb.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Ellipse2c.png 1548w\" sizes=\"auto, (max-width: 870px) 100vw, 870px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-11340\" class=\"wp-caption-text\">La informaci\u00f3n sensorial que recibe el cerebro se codifica por grupos de neuronas que oscilan a diferentes ritmos. Estas oscilaciones se pueden registrar con electroencefalogramas (EEG) para estudiar las frecuencias con la transformada r\u00e1pida de Fourier (FFT). Esto permite relacionar la actividad neuronal con los ritmos de la m\u00fasica.<\/figcaption><\/figure>\n<h2><\/h2>\n<h2><strong>Vista<\/strong><\/h2>\n<p>En un primer estudio (1) hemos abordado la\u00a0<strong>percepci\u00f3n de la pulsaci\u00f3n y el comp\u00e1s <\/strong>(i.e. c\u00f3mo se agrupan las pulsaciones) <strong>a nivel visual<\/strong>. Tanto en la m\u00fasica en grupo, como en la direcci\u00f3n y la danza, los est\u00edmulos visuales son important\u00edsimos para sincronizarse. Para estudiar la proyecci\u00f3n del comp\u00e1s sobre una pulsaci\u00f3n visual, registramos encefalogramas de m\u00fasicos mirando un c\u00edrculo intermitente. Seguidamente, les pedimos que imaginasen una estructura ternaria (la del vals) para agrupar los c\u00edrculos intermitentes en ciclos de tres. Solo con la imaginaci\u00f3n, la actividad neuronal de los m\u00fasicos se sincroniz\u00f3 con la frecuencia del comp\u00e1s ternario, hecho que nos sugiere que\u00a0<strong>el comp\u00e1s no se restringe a la modalidad auditiva<\/strong>. As\u00ed pues, el cerebro parece capaz de aplicar mecanismos similares en diferentes sentidos. La danza y la m\u00fasica podr\u00edan ser manifestaciones art\u00edsticas que divergen en organizar sonidos y gestos a nivel temporal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>O\u00eddo<\/strong><\/h2>\n<p>En un segundo estudio (2) abordamos la\u00a0<strong>percepci\u00f3n del comp\u00e1s dentro del \u00e1mbito espacial del sonido<\/strong>. Si en el auditorio escuchamos una orquesta sinf\u00f3nica, encontramos a la derecha instrumentos graves como el contrabajo o la tuba tocando notas m\u00e1s lentas, y a la izquierda instrumentos m\u00e1s agudos, como el viol\u00edn o la flauta, tocando notas m\u00e1s r\u00e1pidas. La disposici\u00f3n de los ritmos r\u00e1pidos y lentos en el espacio podr\u00eda estar ligada con la integraci\u00f3n de la pulsaci\u00f3n y el comp\u00e1s. Para estudiarlo, registramos los encefalogramas de m\u00fasicos y no-m\u00fasicos que escuchaban un mismo sonido alternando de lado a lado siguiendo un patr\u00f3n ternario: derecha-izquierda-izquierda, derecha-izquierda-izquierda&#8230; Esta alternancia en el espacio provoc\u00f3 que las neuronas se sincronizasen con la frecuencia del comp\u00e1s ternario. La sincronizaci\u00f3n de las neuronas de los participantes que hab\u00edan estudiado m\u00fasica era m\u00e1s precisa en cuanto al comp\u00e1s y la pulsaci\u00f3n en comparaci\u00f3n con los que nunca hab\u00edan recibido formaci\u00f3n musical, incluso cuando atend\u00edan una pel\u00edcula muda para distraerlos. Este descubrimiento evidencia que, aunque tradicionalmente se ha asociado m\u00e1s con la visi\u00f3n,\u00a0<strong>el espacio tambi\u00e9n juega un papel relevante en el o\u00eddo y la percepci\u00f3n r\u00edtmica<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Evoluci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Hasta ahora hemos visto que el ritmo de la m\u00fasica va m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites \u00absonoros\u00bb que tradicionalmente se le han establecido. No obstante, una pieza clave de nuestra investigaci\u00f3n es entender\u00a0<strong>c\u00f3mo han evolucionado estos mecanismos cognitivos en diferentes especies<\/strong> (3). Por lo que se refiere al ritmo de la m\u00fasica, se ha observado que animales como la cacat\u00faa\u00a0<em>Snowball<\/em> o el le\u00f3n marino\u00a0californiano\u00a0<em>Ronan<\/em> son capaces de sincronizarse con la pulsaci\u00f3n de canciones. Tambi\u00e9n hay p\u00e1jaros cantores que pueden distinguir la pulsaci\u00f3n en ritmos regulares, y primates no-humanos que pueden seguirla medianamente con el dedo. Nosotros hemos querido estudiar la percepci\u00f3n r\u00edtmica de un mam\u00edfero lejano a los humanos: las ratas de laboratorio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Animales como la cacat\u00faa <em>Snowball<\/em>o el le\u00f3n marino californiano <em>Ronan<\/em>, as\u00ed como p\u00e1jaros cantores, pueden distinguir la pulsaci\u00f3n de canciones&#8230; \u00bfPueden tambi\u00e9n las ratas?<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En un primer estudio (4), las ratas fueron entrenadas con refuerzo positivo para que distinguiesen ritmos regulares de ritmos irregulares. Cuando se les presentaron ritmos a nuevas velocidades, estos roedores fueron capaces de detectar la regularidad temporal. En un segundo estudio (todav\u00eda\u00a0<em>en revisi\u00f3n<\/em>) las ratas fueron familiarizadas con un fragmento de la canci\u00f3n \u00abCumplea\u00f1os feliz\u00bb. Cuando se les present\u00f3 una versi\u00f3n que mezclaba los ritmos (la duraci\u00f3n de cada nota) pero manten\u00eda el orden de las notas, las ratas reaccionaron diferente. En cambio, no lo hicieron cuando se les present\u00f3 una melod\u00eda que manten\u00eda el ritmo de la canci\u00f3n usando solo una \u00fanica nota. Esto significa que basaron su discriminaci\u00f3n en la organizaci\u00f3n de los ritmos de la canci\u00f3n. Estos estudios apuntan que\u00a0<strong>las ratas son sensibles a la regularidad y a la estructura r\u00edtmica de los sonidos<\/strong>, y que estos\u00a0<strong>aspectos universales de la m\u00fasica van m\u00e1s all\u00e1 de la especie humana<\/strong>. As\u00ed pues, cada vez que vamos a un concierto de fiesta mayor, ser\u00eda interesante imaginarse que quiz\u00e1s no somos los \u00fanicos animales que estamos disfrutando de los ritmos de la m\u00fasica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alexandre Celma Miralles, estudiante de doctorado en la UPF, nos cuenta su investigaci\u00f3n sobre las bases neuronales del procesamiento del ritmo en humanos y otras especies.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":11346,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[264,658,318,357],"new-type":[44],"class_list":["post-11966","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-y-sociedad","tag-cerebro","tag-doctorado","tag-neurobiologia-es","tag-upf","new-type-noticias"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11966"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11966\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13122,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11966\/revisions\/13122"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11346"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11966"},{"taxonomy":"new-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/ellipse.prbb.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/new-type?post=11966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}