Desde el pasado febrero, Judit Cubedo es la nueva gerente del Hospital del Mar Research Institute (HMRIB). Con una trayectoria que combina investigación, innovación y gestión estratégica, Cubedo defiende una manera de entender la gerencia no solo como una estructura de apoyo, sino como una herramienta activa para facilitar el trabajo de los equipos y hacer crecer el Instituto.
Llegas a la gerencia del Hospital del Mar Research Institute en un momento clave para la institución, como es el nuevo espacio del Mercat del Peix. ¿Cómo afrontas esta nueva etapa y cuáles serán tus primeras prioridades?
Llego en un momento muy relevante para el Instituto y especialmente ilusionante, tanto por la calidad de la investigación que se desarrolla en él como por el nivel de los equipos que lo integran y por su potencial de impacto real en la sociedad.
En este contexto, las colaboraciones con los distintos agentes del ecosistema tienen un papel clave como catalizadoras de la investigación y la innovación. En este sentido, el nuevo espacio del Mercat del Peix representa una oportunidad muy relevante para reforzar estas sinergias, favorecer la interacción entre instituciones y contribuir a generar nuevas oportunidades de desarrollo científico y traslacional.
Vienes de una trayectoria que combina investigación, innovación y gestión estratégica. ¿Qué crees que te aporta haber vivido estos distintos mundos a la hora de liderar un instituto de investigación biomédica?
Haber tenido la oportunidad de trabajar en investigación, en entornos de innovación y en gestión estratégica me ha dado una visión transversal del sistema.
Por un lado, entiendo bien las necesidades y las dinámicas de los investigadores, y por otro, he trabajado en contextos donde la sostenibilidad, la toma de decisiones y la capacidad de ejecución son factores clave. Creo que esta combinación me aporta una mirada integradora y una sensibilidad especial hacia las distintas partes del sistema, y puede ayudar a conectar mejor los ámbitos científico, clínico y de gestión.
A menudo se habla de la gestión como una estructura de apoyo, pero no tanto de su papel estratégico. ¿Qué significa para ti hacer una gerencia realmente al servicio de la investigación?
Creo que es clave reforzar el entendimiento entre los ámbitos de la ciencia y la gestión, que a menudo funcionan con lógicas diferentes, pero que son totalmente complementarias. Tan importante es poner en valor la actividad científica como la labor de gestión que la hace posible. Reconocer el papel de todas las partes —investigadores, equipos de apoyo y equipos de gestión— es esencial para generar confianza y potenciar sinergias.
A nivel práctico, esto se traduce en trabajar para que los procesos sean claros y ágiles, facilitar el día a día de los equipos y asegurar que la institución acompaña a los investigadores en aspectos como la gestión operativa, la captación de financiación o el desarrollo de nuevas iniciativas.
En definitiva, se trata de construir una gestión que no solo dé respuesta, sino que contribuya activamente a crear las condiciones para que la investigación pueda crecer y tener impacto.
¿Dónde crees que están hoy las principales oportunidades de crecimiento para el Instituto?
Por un lado, en todo lo que tiene que ver con la captación de financiación, tanto competitiva como en colaboración con otros agentes. También en la transferencia de conocimiento y en la traslación de los resultados a la sociedad, algo fundamental para llevar la investigación hacia el impacto.
En este contexto, creo que también hay una oportunidad importante en seguir avanzando hacia modelos de gestión más eficientes y modernos. Hoy disponemos de cada vez más herramientas que pueden facilitar los procesos, y es clave aprovecharlas para que la gestión sea capaz de acompañar el crecimiento del Instituto y contribuir a maximizar su impacto.
Y, por último, en la capacidad de generar entornos de trabajo eficientes y atractivos para el talento, que es el principal activo del Instituto.
¿Qué cultura de trabajo te gustaría reforzar dentro del HMRIB, tanto a nivel de equipos como en relación con la comunidad investigadora?
Me gustaría contribuir a reforzar una cultura basada en la confianza, la colaboración y la responsabilidad compartida.
Creo que es especialmente importante favorecer un buen entendimiento entre los equipos de investigación y las áreas de apoyo, con una comunicación fluida y una comprensión mutua de las necesidades y particularidades de cada ámbito. Esta conexión es clave para generar dinámicas de trabajo más eficientes y orientadas a objetivos comunes.
Para terminar, más allá de los objetivos institucionales, ¿qué huella te gustaría dejar en esta etapa al frente de la gerencia?
Es una pregunta difícil en una fase tan inicial. Más que en una huella personal, me gustaría contribuir a consolidar una forma de trabajar.
Me gustaría que esta etapa se caracterizara por una gestión rigurosa, cercana y orientada a facilitar el trabajo de los equipos, y por haber contribuido a fortalecer el Instituto desde el punto de vista organizativo y de sostenibilidad.
Si dentro de un tiempo los equipos perciben que la gestión les acompaña mejor, que los procesos son más claros y que el Instituto está mejor preparado para afrontar sus retos y generar impacto, creo que eso ya será una contribución relevante.




